En este artículo te voy a enseñar cómo hacer una redirección 301 en WordPress de forma rápida y sin tocar código, porque si alguna vez cambias tu web o borras páginas, esto te va a salvar de perder todo el tráfico y el trabajo SEO que has acumulado. Lo hice con la web de la barbería de mi hermano. Teníamos la página antigua en pumariega.es y cuando cambió de local y de marca a Pumariega Studios, hicimos la redirección. Así, cualquiera que busque ‘Pumariega Barbería’ y haga clic en el enlace antiguo, va directamente a la web nueva, pumariegastudios.com, sin perder ni un solo visitante.
¿Qué es una redirección 301 y por qué la necesitas?
Imagina que te mudas de casa y no le dices a nadie tu nueva dirección. Las cartas, las facturas, los paquetes… todo seguiría llegando al piso viejo. En internet pasa exactamente lo mismo, pero con visitantes y con Google.
Una redirección 301 es, básicamente, la instrucción que le das a tu servidor para que diga: “Oye, esta página ya no está aquí, se ha mudado para siempre a esta otra dirección”. Técnicamente, es una instrucción que indica que una URL se ha movido de forma permanente a otra dirección. Cuando alguien intenta entrar en la URL antigua, el servidor responde con un código que dice “movido permanentemente” y redirige al visitante (y a Google) a la nueva ubicación.
¿Por qué es tan importante? Por dos razones principales, y las dos duelen si las ignoras, ¿vale?
El problema real: perder tráfico y autoridad SEO
Primero, pierdes tráfico. Si alguien tiene guardado en favoritos tu antiguo enlace de contacto, o si hace clic en un resultado de Google que aún no se ha actualizado, se va a encontrar con un feo error 404. Ese visitante, que ya tenía intención de entrar, se va. Y segundo, y esto es aún más grave a largo plazo, pierdes toda la autoridad SEO que esa página había ido acumulando con el tiempo. Los backlinks que apuntaban a la URL vieja dejan de tener valor, el ranking en Google se cae y tienes que empezar de cero. Es como tirar a la basura todo el link juice que habías conseguido.
Por eso, usa una redirección 301 cuando la URL antigua ya no vaya a utilizarse y quieras enviar de forma definitiva a usuarios y buscadores hacia una nueva URL. Es la forma de decirle a Google: “Todo el crédito que tenía esta página, pásaselo a esta otra, que ahora es la oficial”.
301 vs 302: permanente vs temporal
Aquí hay un punto donde mucha gente se lía. Existen las redirecciones 302, que son temporales. Sirven para pruebas, mantenimientos cortos o promociones que van a durar unos días. La clave está en la intención. Si el cambio es para siempre (un cambio de dominio, una reestructuración de la web, borrar una página antigua), es 301. Si es algo pasajero, 302.
El error más frecuente en la práctica es usar un 302 cuando se debería usar un 301. Y esto es un problema porque Google interpreta que el cambio no es definitivo y puede que no transfiera toda la autoridad de la página antigua a la nueva. Así que, cuando dudes, piensa: ¿esto es para siempre? Si la respuesta es sí, 301.
Mi caso práctico: redirigir pumariega.es a Pumariega Studios
Te lo cuento porque es el ejemplo real que me hizo grabar el vídeo y escribir esto. Mi hermano tenía su barbería, Pumariega, con una web que funcionaba bien en pumariega.es. Con el tiempo, cambió de local, renovó completamente la marca y pasó a llamarse Pumariega Studios. Teníamos un problema claro: dos webs.
Por un lado, la web antigua, con años de trabajo, con su SEO, con gente que la conocía. Por otro, la web nueva, pumariegastudios.com, que era donde queríamos que estuviera todo el mundo. No podíamos simplemente apagar la antigua y esperar a que la gente encontrara la nueva. Había demasiado en juego.
La solución: una redirección 301
La solución fue tan sencilla como contundente: instalar un plugin en la web antigua (la de pumariega.es) y configurar una redirección 301 para que cualquier persona que entrara en ese dominio, fuera a la página que fuera, acabara automáticamente en la web nueva de Pumariega Studios.
El resultado es mágico y lo ves al instante. Si ahora buscas en Google “Pumariega Barbería” y haces clic en el enlace del resultado que lleva a pumariega.es, en milisegundos te redirige a pumariegastudios.com. El usuario ni se entera, no ve un error, no se frustra. Y lo más importante, Google entiende que la autoridad y el tráfico de la página antigua ahora pertenecen a la nueva. Le pasamos el crawl budget de la antigua a la nueva sin problemas.
Esto no es teoría, es lo que hicimos. Y es lo que te puede salvar de tirar por la borda años de trabajo online por un simple cambio de dominio o de estructura.
Paso a paso: Cómo hacer una redirección 301 en WordPress (sin código)
Vale, vamos a lo práctico. ¿Cómo se hace esto sin volverte loco tocando archivos .htaccess o contratando a un desarrollador? Pues con un plugin que es una maravilla y que yo uso constantemente.
Lo primero, olvídate del código si no te sientes cómodo. Yo no sé programar, ¿vale? Hay mil tutoriales que te explican cómo editar el .htaccess, pero si te equivocas en una línea puedes dejar la web inaccesible. Nosotros vamos a ir a lo seguro.
1. Instalar el plugin ‘Redirection’
Entra en el escritorio de tu WordPress (el de la web antigua, la que quieres redirigir). Ve a “Plugins” > “Añadir nuevo” y en el buscador escribe “Redirection”. Te debería salir uno creado por John Godley. Es el que uso yo y el que ves en el vídeo.
[IMAGEN: Captura de pantalla del plugin ‘Redirection’ en el directorio de plugins de WordPress]
Haz clic en “Instalar ahora” y luego en “Activar”. Listo. Ahora tienes una nueva opción en el menú lateral de WordPress, dentro de “Herramientas”, que se llama “Redirección”.
2. Configurar tu primera redirección
Vamos a crear la redirección principal, la de la página de inicio (home). Entra en “Herramientas” > “Redirección”.
Verás un formulario bastante simple. Tiene dos campos clave: “URL de origen” y “URL de destino”.
– En “URL de origen”, pones la dirección antigua que ya no quieres que funcione. En mi caso, para redirigir la página de inicio, ponía simplemente /. Pero ojo, esto es un error mío que hay que revisar: poner / solo redirige la raíz (la home), no redirige automáticamente /contacto o /blog. Para redirigir todo un dominio antiguo a uno nuevo, necesitas una regla de comodín (wildcard). Te lo explico en el siguiente punto.
– En “URL de destino”, pones la dirección nueva a la que quieres que llegue la gente. En mi ejemplo, https://pumariegastudios.com.
Asegúrate de que el tipo de redirección está marcado como “301 – Movido permanentemente”. Luego, le das a “Añadir redirección”.
Y ya está. Acabas de crear tu primera redirección 301. Si ahora vas a tu navegador y pruebas a entrar en la URL antigua, deberías verte redirigido automáticamente a la nueva.
3. Un error común y cómo evitarlo
El error que veo una y otra vez es el que te comentaba antes: elegir “302 – Encontrado” en vez de “301”. Parece una tontería, pero usar un 302 cuando se debería usar un 301 es el error más frecuente. WordPress a veces lo selecciona por defecto en algunos plugins menos específicos. Siempre, siempre, revisa que estés aplicando un 301 para cambios permanentes.
Otro fallo típico es no probar la redirección. Después de crearla, abre una ventana de incógnito en tu navegador (para evitar cachés) y pega la URL antigua. ¿Te lleva a la nueva? Perfecto. ¿Te sale un error 404 o te quedas en la misma página? Algo has hecho mal, vuelve a revisar las URLs.
No te olvides de redirigir TODAS las páginas, no solo la home
Aquí viene el gran gap que veo en muchos tutoriales. La gente hace la redirección de la página de inicio y piensa que con eso ya está. Error grave.
Piensa: tu web antigua no era solo la portada. Tenía una página de /contacto, otra de /servicios, artículos del blog en /blog/mi-articulo… Si solo rediriges la home, ¿qué pasa cuando alguien haga clic en un enlace directo a tu antiguo formulario de contacto? Pues que se encontrará con un error 404.
Cómo redirigir TODO el dominio (la solución real)
Para redirigir todas las páginas de un dominio antiguo a un dominio nuevo, necesitas una regla de comodín. En el plugin Redirection, se hace así:
– En “URL de origen”, pones /(.*). Eso es un comodín que captura cualquier ruta después de la barra.
– En “URL de destino”, pones https://tudominionuevo.com/$1. La $1 es la magia: inserta automáticamente la ruta que capturó el comodín.
– Tipo de redirección: 301 – Movido permanentemente.
Así, pumariega.es/contacto se convierte en https://pumariegastudios.com/contacto, y pumariega.es/blog/articulo en https://pumariegastudios.com/blog/articulo. Es mucho más eficiente que hacerlo una a una, ¿vale?
/contacto, /blog, /servicios… El mapeo específico
A veces, la estructura no es idéntica. Ahí sí tienes que hacer un mapeo. Es un poco tedioso, lo sé, pero es crucial. Coge una hoja de cálculo o un papel y apunta todas las URLs importantes de tu web antigua y a qué URLs nuevas deberían corresponder.
– pumariega.es/contacto → https://pumariegastudios.com/contacto
– pumariega.es/servicios/barberia → https://pumariegastudios.com/servicios
– pumariega.es/blog/consejos-barba → https://pumariegastudios.com/blog/consejos-barba
Luego, vuelves al plugin Redirection y vas añadiendo redirección una a una. El plugin también permite importar un CSV si tienes muchas, lo que te puede ahorrar mucho tiempo en migraciones grandes.
El peligro de los errores 404
Dejar URLs sueltas que devuelven error 404 es darle un mensaje pésimo a Google y a tus usuarios. Para Google, una web llena de 404s es una web descuidada, donde el contenido desaparece. Eso puede afectar negativamente a la valoración global de tu sitio y a tu tasa de indexación. Para el usuario, es frustrante y hace que abandone.
Una redirección 301 bien hecha es una solución limpia y profesional. Un 404 es un callejón sin salida. No dejes que tu web antigua se convierta en un cementerio de enlaces rotos.
¿Cuándo debes hacer una redirección 301? (y cuándo no)
No todo en la vida es una redirección 301. Hay casos claros donde es obligatoria y otros donde no solo no ayuda, sino que puede perjudicar. Vamos a repasarlos con criterio.
- Cambio de dominio o marca: Este es el caso rey, como el de Pumariega Studios. Si tu web se muda a un dominio nuevo, necesitas redirecciones 301 desde el dominio antiguo al nuevo para preservar el SEO y el tráfico.
- Reestructuración de URLs: Si cambias la estructura de tu web (por ejemplo, pasas de
tudominio.com/producto/123atudominio.com/categoria/producto), cada URL antigua debe redirigir a su nueva versión. Si no, pierdes el ranking de cada página individual. - Borrar páginas con tráfico: A veces hay que limpiar y eliminar contenido que ya no es relevante. Pero si esa página recibía visitas o tenía enlaces entrantes, no la borres sin más. Redirígela (301) a la página más relevante y similar que tengas ahora. Por ejemplo, si borras un artículo antiguo sobre “cortes de pelo 2018”, redirígelo a tu artículo más actual sobre “tendencias en cortes de pelo”.
- Cambio de HTTP a HTTPS: Cuando pasas tu web a HTTPS, técnicamente estás cambiando de protocolo. Para Google,
http://tudominio.comyhttps://tudominio.comson dos URLs diferentes. Necesitas redirecciones 301 de todas las versiones HTTP a sus equivalentes HTTPS para evitar contenido duplicado y consolidar la autoridad.
¿Cuándo NO hacerlo?
- Para enmascarar contenido: Una redirección 301 no es un parche para ocultar páginas de baja calidad. Si tienes contenido malo, lo mejor es mejorarlo o eliminarlo (redirigiéndolo a algo útil), no intentar engañar a Google redirigiéndolo a tu home.
- Para redirecciones temporales de verdad: Si estás haciendo una prueba A/B de diseño durante una semana, o si una página está en mantenimiento por unas horas, usa un 302. Un 301 le dice a Google que el cambio es definitivo y puede hacer que indexe la nueva URL y desindexe la antigua antes de tiempo.
- Cuando la página nueva no es relevante: Redirigir una página sobre “recetas de cocina” a una página sobre “seguros de coche” es una mala práctica. La experiencia del usuario es pésima y Google puede penalizarte por intentar manipular la relevancia. La redirección debe ser a contenido similar o de temática relacionada.
Errores que vas a cometer (y cómo solucionarlos)
Te lo digo porque yo también los he cometido. Hacer redirecciones parece sencillo, pero hay detalles técnicos que te pueden jugar una mala pasada. Aquí están los más comunes.
Redirecciones en cadena o bucles
Esto pasa cuando rediriges la URL A a la URL B, pero luego, en otra regla (o en el mismo sitio), rediriges la URL B a la URL A, o incluso a la URL C que a su vez redirige a la A. El servidor se vuelve loco, entra en un bucle infinito y el navegador corta la conexión mostrando un error. Suele pasar cuando trabajas con muchas reglas y no tienes un mapa claro. A mí me pasó una vez redirigiendo un blog antiguo, y fue un lío hasta que lo pillé.
Solución: Planifica. Usa una hoja de cálculo para trazar todas las redirecciones de origen a destino. Antes de implementar, revisa que ninguna URL de destino sea, a su vez, una URL de origen en otra regla (a menos que sea absolutamente necesario y sepas lo que haces). El plugin Redirection suele avisar de bucles potenciales.
Olvidar el protocolo HTTPS
Este es un clásico. Pones la URL de destino como pumariegastudios.com (sin el https://) y la redirección puede funcionar de manera extraña o no funcionar. Lo más seguro es siempre usar la URL completa, incluyendo el protocolo.
Solución: Siempre, siempre, usa URLs completas en el campo de destino: https://tudominionuevo.com/ruta. Así te aseguras de que la redirección sea precisa y evitas problemas con sitios que tienen SSL.
No testear la redirección
Creas la regla, das por hecho que funciona y te olvidas. Pero puede que hayas escrito mal una letra, que hayas usado una mayúscula donde no iba, o que la caché de tu navegador te esté engañando.
Solución: Prueba SIEMPRE en un navegador en modo incógnito o privado. Introduce la URL antigua y comprueba que llegas a la nueva. Además, comprueba que el código de estado sea realmente un 301. Puedes usar herramientas online como “Redirect Checker” o simplemente las Developer Tools de tu navegador (en la pestaña Network, verás que la primera petición devuelve un código 301).
Olvidar que el sitio antiguo debe seguir vivo
Este es un gap importante que mucha gente no ve. Las redirecciones 301 que configuras con un plugin en WordPress viven en ese sitio de WordPress. Eso significa que el sitio antiguo (pumariega.es, en mi caso) tiene que seguir activo, con hosting y dominio renovados, y con el plugin Redirection instalado y funcionando. No puedes borrar la web antigua o cancelar el hosting, porque entonces las redirecciones dejarán de existir y todo el mundo volverá a encontrarse con errores 404. Es un costo que hay que asumir para proteger tu tráfico y tu SEO, al menos durante un buen tiempo (yo recomiendo mantenerlo mínimo un año).
Hacer redirecciones 301 bien no es magia negra, es sentido común y un poco de atención al detalle. Es una de esas cosas técnicas que, cuando las dominas, te salvan de más de un disgusto y te permiten mantener el valor de tu web a lo largo del tiempo, aunque cambies de look, de dominio o de estructura.
Si te ha quedado alguna duda de cómo implementarlo en tu caso concreto, déjamela en los comentarios del vídeo en YouTube o escríbeme por Twitter/X. Ahí es donde suelto toda la información en crudo, sin cortes.




