Estoy seguro de que últimamente no has parado de ver vídeos de webs hechas con IA. Que si ChatGPT Sites, que si Cursor, que si vienen a hundir el mercado y a enterrar a WordPress de una vez por todas. Y tengo que decirte que, hasta cierto punto, tienen algo de razón. Pero no toda.
Llevo desde 2017 haciendo cientos de páginas web, casi todas en WordPress. He trabajado con agencias y he visto de todo: webs de servicios, ONGs, e-commerce, intranets de empresas grandes… Ya he pasado por el boom de los page builders y ahora estoy en medio del boom de la IA.
Y por eso te digo que el debate no es “WordPress vs. IA”. Esa es la pregunta equivocada. La pregunta buena es: ¿cómo usamos la IA para dejar atrás lo peor de los CMS tradicionales y hacer mejores proyectos, más rápido y con menos dolor?
Eso es lo que te voy a contar hoy. No es teoría, es lo que hago en mi día a día. Mi rol ya no es el de un tío que pasa horas copiando y pegando textos o arreglando enlaces rotos uno a uno. Ahora soy un supervisor. Mi trabajo es definir cómo tiene que hacerse algo, darle las instrucciones a la IA y luego revisar que lo haya hecho bien. Es un cambio brutal, y es la siguiente evolución lógica, igual que lo fue WordPress en su día.
Vamos a verlo.
De diseñador WordPress a ‘supervisor’ de IA: mi evolución en 9 años
De dónde vengo: el boom de los page builders
Empecé cuando Elementor, Divi y compañía prometían el cielo: arrastra y suelta, y tienes una web profesional sin tocar código. Para alguien como yo, que no es programador puro, fue una revolución. Podías montar una web corporativa en un par de días.
Pero con el tiempo, la cosa se fue torciendo. Cada proyecto nuevo era lo mismo: elegir una plantilla premium, personalizarla, instalar 15 plugins para funcionalidades básicas y rezar para que no se rompiera con la próxima actualización. El código resultante era un monstruo. Páginas que pesaban 5 o 6 MB, con decenas de solicitudes HTTP. La velocidad se hundía y el SEO técnico era una pelea constante. La personalización real, más allá de cambiar colores y textos, era una pesadilla.
El momento en que la IA dejó de ser una demo
No fue de golpe. Al principio la usaba para curiosear. Pero el punto de inflexión fue con un cliente que necesitaba un rediseño completo.
Tenía una web antigua hecha con un theme obsoleto. La tarea: migrar TODO el contenido a la nueva estructura. Pasar página por página, texto a texto, imagen a imagen. Un trabajo tedioso y repetitivo que me iba a llevar dos días enteros. Y la utilidad real para el cliente era cero: su web no iba a vender más por eso, simplemente iba a tener el contenido en un sitio nuevo.
Entonces probé. Le di a una IA el sitemap de la web vieja y el diseño de la nueva, y le pedí que migrara y adaptara todo. En unas horas, lo tenía hecho. No era perfecto al 100% –hubo que revisar formatos y algún enlace– pero el trabajo bruto, el aburrido, estaba hecho. Yo no había copiado y pegado nada. Yo había supervisado.
Ahí me di cuenta: podía usar mi tiempo para definir cómo debía hacerse el trabajo, y dejar que la máquina lo ejecutara. Mi rol cambió de ejecutor a arquitecto y revisor. Es como si antes eras el albañil que pone ladrillo a ladrillo, y ahora eres el arquitecto que dice dónde va cada pared y luego revisa que esté recta.
Por qué sigo usando WordPress (pero de otra forma)
Que haya tenido esta revelación no significa que haya tirado WordPress a la basura. Al contrario, ahora lo uso mejor. De forma más inteligente.
Mi web personal, omarpumarega.com, tiene base en WordPress. Pero no tiene Elementor, ni Divi, ni ningún page builder visual. Está hecha usando el editor de bloques nativo (Gutenberg) y CSS personalizado que generé y mantengo con IA. Le di acceso a la IA a mi WordPress y le fui pidiendo: “crea un bloque para mostrar los últimos vídeos del canal con este estilo”, “diseña la cabecera de esta manera”, “optimiza el CSS para que el CLS sea cero”.
El resultado es una web que se ve y funciona como un diseño a medida, con un código limpio y un rendimiento bestial, pero que yo puedo editar desde el backend familiar de WordPress si quiero cambiar un texto. He sustituido la dependencia de plugins pesados por código específico y funcionalidades hechas a medida. Uso WordPress por su gestión de contenido, no por su stack de diseño obsoleto.
Las tres preguntas que todo el mundo se hace (y la respuesta real)
Cuando cuento esto, siempre me encuentro con las mismas dudas. Son lógicas, porque venimos de un mundo donde el CMS lo era todo. Vamos a desmontarlas.
1. ¿Y si el cliente quiere cambiar un texto o un botón?
Este es el miedo número uno. Estamos acostumbrados a dar al cliente un usuario de WordPress y decirle “aquí, cambia lo que quieras”. Con una web hecha con IA desde cero, ¿cómo hace?
La respuesta tiene dos capas. La primera, y más importante, es preguntarnos: ¿realmente el cliente necesita cambiar eso tan a menudo? En mi experiencia, en el 90% de las webs corporativas o de servicios, el cliente no toca absolutamente nada en meses. Suelen pagar un mantenimiento para que, si hay que cambiar algo, lo haga yo o la agencia. La promesa de la “autogestión total” es, muchas veces, un espejismo que solo encarece y ralentiza el proyecto.
La segunda capa: si la necesidad de edición es real, tiene solución. * Para cambios puntuales: Existen herramientas de hosting o CMS headless que permiten editar ciertos textos o imágenes directamente en el front-end con un modo “edit”, sin tocar código. * Para blogs o contenido frecuente: Aquí un CMS como WordPress (o uno headless) sigue siendo imbatible. La IA puede generar el contenido, pero la interfaz para gestionarlo de forma recurrente sigue siendo humana.
La clave es no usar un martillo para clavar un clavo. Si el cliente solo va a cambiar algo una vez al año, no tiene sentido construirle un panel de administración completo.
2. ¿No se nota mucho que el diseño es de IA?
Pues hombre, si haces algo cutre, sí. Pero si quieres hacer algo bueno, se puede perfectamente y no vas a notar que es de IA.
Claro, alguien con ojo crítico puede sospechar que te has apoyado en IA para ciertos efectos 3D o animaciones complejas, porque hacerlo a mano llevaría 100 o 200 horas de un programador. Pero el diseño en sí, la estructura, la tipografía, la paleta de colores… puede ser único y de calidad. La mía, omarpumarega.com, si no te digo que está hecha con IA, no lo pensarías. Parece un diseño a medida o una plantilla bien trabajada.
El truco está en el criterio. Si le das a la IA instrucciones vagas y ejemplos malos, te devolverá basura. Si le das una buena dirección de arte, referencias de diseño limpio y vas revisando su output, el resultado será profesional.
3. ¿Cómo se gestiona y controla una web hecha así?
Más fácil de lo que crees. No necesitas depender de un CMS externo pesado ni de un hosting complejo.
Al generar código limpio (HTML, CSS, JavaScript), la web es esencialmente un conjunto de archivos estáticos. Se despliegan en cualquier hosting sencillo o VPS, se cargan mucho más rápido y son más seguras porque hay menos superficie de ataque (no hay una base de datos o un panel de login público por defecto).
El control lo tienes tú en el código. Y para tareas de mantenimiento, la IA es tu aliada: puede revisar y corregir enlaces rotos en 40 páginas a la vez, optimizar imágenes, o actualizar el footer en todas las páginas con una sola instrucción. Tú supervisas; ella ejecuta.
La clave que nadie te cuenta: cuándo SÍ y cuándo NO usar IA para una web
Aquí está el kiss de todo este tema. No se trata de usar IA para todo, sino de saber dónde encaja.
Proyectos perfectos para IA: webs corporativas estáticas, landings, portfolios. Son webs que explican quién eres, qué haces y cómo te contactan. El contenido cambia poco. Aquí un diseño a medida, rápido, con buen SEO técnico de base y sin la sobrecarga de un CMS, es la opción ideal. Te liberas del peso de los plugins y los temas genéricos.
Cuando aún necesitas un CMS (WordPress o similar): e-commerce complejo, blogs con mucha autoría, intranets. Un e-commerce necesita pasarela de pago, gestión de inventario, sincronización con Google Merchant… Para eso, Shopify o WooCommerce en WordPress son herramientas más robustas. Un blog con varios autores que publican a diario también necesita esa interfaz de gestión de contenido. No uses un martillo para clavar un clavo.
Mi regla práctica: ¿vas a cambiar el contenido más de 3 veces al mes? Si la respuesta es sí, plantéate un CMS. Si es no, plantéate seriamente una web estática hecha o asistida por IA. Es una pregunta simple que te ahorra montones de complicaciones innecesarias.
Ventaja real #1: Adiós a las plantillas genéricas y el código inflado
Esto es lo que más me alivia. Con el Kit Digital se ha inundado el mercado de webs que son copia y pega de plantillas de Bato Elements o similares. No solo se ven igual, sino que por dentro son un desastre.
Cada una de esas plantillas viene cargada con decenas de scripts y estilos que no usas, dependencias de plugins premium y un código que no está optimizado para tu caso concreto. El resultado es una web lenta, que se atasca y que el día de mañana puede romperse con una actualización, dejándote atado a tener que pagar suscripciones eternas.
La IA, cuando se usa con criterio, te permite generar un diseño único desde cero, pero sin empezar de cero. Puedes pedirle: “hazme un diseño moderno para una consultoría SEO, con estos colores y que priorice la velocidad”. Ella te genera el código HTML y CSS limpio, solo con lo necesario. El peso de la página se reduce drásticamente, y la velocidad de carga se dispara. No es una plantilla disfrazada; es algo hecho para ti.
Ventaja real #2: Automatiza lo aburrido (y enfócate en lo que importa)
Te pongo un ejemplo práctico de mi día a día, además de la migración de contenido que te conté antes.
La optimización SEO técnica es un área llena de tareas repetitivas. Revisar que todas las imágenes tengan ALT text, que estén en WebP y pesen menos de 100KB, arreglar enlaces rotos, verificar que cada página tenga un H1… Son trabajos de chino. Las herramientas como Ahrefs o Screaming Frog te los marcan en rojo, pero luego tienes que ir uno por uno corrigiéndolos.
Ahora, lo que hago es tomar ese listado de errores, pasárselo a la IA con acceso a la web, y decirle: “Corrige estos 35 ALT texts faltantes, convierte estas 20 imágenes a WebP y actualiza los enlaces en el sitemap”. En minutos, el trabajo bruto está hecho.
Mi rol ya no es ejecutar esas tareas mecánicas. Mi rol es: 1. Definir los criterios (“los ALT texts deben ser descriptivos e incluir la palabra clave principal”). 2. Dar la instrucción clara a la IA. 3. Revisar una muestra del trabajo para asegurarme de que lo ha hecho bien.
Esto me libera tiempo para centrarme en lo que realmente importa y donde mi experiencia hace la diferencia: la estrategia de contenido, la arquitectura de la web, la experiencia de usuario, esos pequeños detalles que hacen que un proyecto despegue.
El dato que me rompió la cabeza: por qué PHP ya no es rey
Esto me flipó cuando lo vi. PHP es el lenguaje en el que está construido WordPress. Según el índice TIOBE, que mide la popularidad de los lenguajes de programación, PHP ha caído desde un pico del 10.5% en 2004 (cuando nació WordPress) hasta alrededor del 6.3% en octubre de 2026.
¿Por qué esta caída? Porque para muchos de los proyectos web que hacemos hoy, PHP ya no es necesario. Si no necesitas bases de datos complejas, interacción en tiempo real o un panel de administración pesado, una web estática con HTML, CSS y JavaScript es más que suficiente. Es más ligera, más rápida y más segura.
Esto no es una sentencia de muerte para WordPress, para nada. Es una señal de evolución. Nos indica que el terreno se está moviendo hacia soluciones más ligeras y específicas para cada caso. WordPress sigue siendo imbatible para lo suyo (gestión de contenido complejo), pero para una landing page o una web corporativa, usar PHP a veces es como llevar un camión a comprar el pan.
Mi consejo final: no elijas bando, elige herramienta
El futuro no es “WordPress o IA”. Es “WordPress e IA”.
- WordPress sigue siendo imbatible para lo que hace bien: gestionar contenido complejo, blogs multi-autor, e-commerce con WooCommerce, intranets… Su ecosistema es enorme.
- La IA es tu aliada para la personalización, la velocidad, la automatización de tareas repetitivas y la generación de código limpio.
El profesional que gana es el que sabe orquestar ambas. El que tiene el criterio para decidir qué herramienta usar en cada momento y el expertise para guiar a la IA y validar su trabajo.
No se trata de hacer webs en 7 minutos. Se trata de hacer mejores webs, en menos tiempo, librando al cliente de problemas técnicos futuros y liberándote a ti para hacer el trabajo de alto valor que de verdad importa.
Si quieres ver cómo aplico todo esto, incluso en proyectos con base WordPress, te invito a que veas el vídeo original donde te muestro mi web y explico más ejemplos concretos. Y si tienes dudas sobre tu proyecto, ya sabes dónde encontrarme.
Herramientas y recursos que menciono
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