En este artículo te voy a enseñar la herramienta de SEO que me he construido con Claude Code para generar títulos y descripciones optimizados en segundos, cómo la hice sin saber programar y por qué este tipo de automatizaciones son el futuro real del trabajo con IA, no los vídeos de humo que ves por YouTube.

Yo, Omar Pumariega, soy diseñador web y consultor de SEO desde 2017. En mi agencia, me paso el día optimizando páginas web, haciendo campañas y mejorando el posicionamiento de mis clientes. Por pura necesidad, me hice una herramienta interna con Claude Code que analiza cualquier URL, scrapea su contenido y me devuelve tres variantes de título y meta descripción optimizadas para SEO. La uso a diario para proyectos como ‘cerrajeros en Asturias’ y me ahorra una hora de trabajo repetitivo cada día. Y lo hice sin saber programar, ¿vale?

¿Por qué otra herramienta de SEO? Porque esta es la mía (y resuelve mi dolor)

¿Por qué te voy a hablar de otra herramienta más en un mercado ya lleno? Te lo digo claro: porque las herramientas genéricas no resuelven mi problema concreto. Es como cuando buscas un mecánico para tu coche, ¿vale? Quieres uno que entienda el ruido raro de tu motor, no que te dé un manual genérico.

El problema de las herramientas genéricas

Las plataformas todo-en-uno son fantásticas para empezar, pero cuando llevas años en esto, te das cuenta de que te obligan a adaptarte a su flujo. Tienes que copiar y pegar URLs, ir a una pestaña, después a otra, esperar a que cargue… y al final, lo que necesitas es algo que se integre en mi ritmo de trabajo, no al revés. Es una conversación de besugos, ¿vale?

Mi necesidad concreta: 50 URLs, 0 paciencia

Imagínate un día normal. Tengo que revisar y optimizar cincuenta páginas de servicios para un cliente. Cincuenta títulos, cincuenta meta descripciones. Es un trabajo de chinos, ¿vale? Y lo peor no es solo hacerlo, es el tiempo que pierdes en el proceso repetitivo: abrir la página, leer el contenido, pensar el ángulo, escribir el título con la keyword a la izquierda, ajustar los caracteres… Se te va una hora fácil, y eso que yo soy rápido. Sé que es tedioso, yo lo sé, pero…

La promesa de Claude Code: hacerlo tú mismo

Por eso cuando vi que con Claude Code podías crear tus propias herramientas, lo vi claro. No se trataba de comprar otro software, sino de construir justo lo que yo necesitaba: una máquina que, con una URL, me escupiera propuestas listas para usar. Ese era mi dolor, y la solución tenía que ser mía. Yo me hice una herramienta de SEO, ¿vale? Y con esta es con la que trabajo yo cuando hago proyectos míos.

Así funciona mi generador de títulos y descripciones: URL in, 3 opciones out

La herramienta es ridículamente sencilla en su uso, que es lo importante. Te la explico en tres pasos, pero primero te pongo un ejemplo real de ayer mismo:

URL analizada: https://www.ejemplo-cerrajeros-asturias.com/emergencias-24-horas/ Lo que me devolvió en 3 segundos: 1. Título (Informativo): «Cerrajero de Emergencia 24 Horas en Asturias – Servicio Urgente» 2. Título (Emocional): «¿Cerradura Rota a las 3 AM? Cerrajero Urgente en Asturias Resuelve en 30 Minutos» 3. Título (Directo): «Llama Ahora al Cerrajero de Emergencia 24/7 en Asturias – Sin Recargo»

Y no solo los títulos, ¿eh? Para cada una, me genera también su meta descripción correspondiente. Por ejemplo, para el título emocional, me dio esto: Descripción: «¿Atrapado fuera de casa a altas horas? Nuestro cerrajero urgente en Asturias actúa en 30 minutos. Servicio 24 horas, sin recargos por nocturnidad. Llama y solucionamos.»

¿Ves la diferencia? No son tres variantes cualquiera. Cada una tiene un ángulo, y viene con su descripción lista para copiar y pegar. Ahora te cuento cómo lo hace.

El flujo en 3 segundos: scrapeo, análisis, propuestas

Meto la URL, le doy a analizar y por detrás pasa esto: la herramienta corre en un servidor de Node.js (eso es el backend, ¿vale?), y ahí es donde usa la librería cheerio para hacer el scrapeo. Básicamente, lee el HTML como si fuera un humano, pero a lo bestia. Extrae el H1, el contenido principal, los párrafos… Toda esa info se la pasa a Claude como contexto. Y entonces Claude, con las reglas que le di, piensa y escupe. Menos de tres segundos. Te lo garantizo porque lo he cronometrado.

Los tres ángulos que siempre genera: no es magia, es instrucción

No me sirve con una opción. Por eso le configuré para que siempre devuelva tres variantes. Pero ojo, esto no es que la IA sea creativa. Es que yo le dije exactamente cómo quiero cada una: * La primera, puramente informativa: keyword a la izquierda, máximo 60 caracteres, sin florituras. Cumple con los criterios técnicos. * La segunda, con gancho emocional o de beneficio: aquí le pedí que jugara con el dolor del usuario o con el resultado positivo. Para mejorar el click-through rate. * La tercera, directa con CTA: que incluya un verbo de acción claro, como «Llama», «Solicita», «Descubre». Sin rodeos.

Y para las descripciones, la regla es clara: máximo 160 caracteres, que amplíen el beneficio del título y que incluyan un call to action natural. Así, en un vistazo, puedo elegir la que mejor encaja o mezclar ideas. La IA propone, pero la decisión final es mía.

El truco del historial cíclico (y por qué solo guardo 10)

A la izquierda ves un historial de las últimas URLs. Está programado para que, cuando llega a diez, borre la más antigua. ¿Por qué solo diez? Porque es un historial de trabajo, no una base de datos. Lo uso para volver atrás rápidamente si me equivoco al copiar, no para archivar. Si necesito guardar algo, lo copio a mi gestor de proyectos. Priorizo lo funcional sobre lo bonito.

El «secreto» no es el código, es el contexto: cómo le expliqué a Claude lo que quería

La gente piensa que el truco está en saber escribir código. Y no, para nada. El poder real está en saber explicarle a la IA exactamente qué quieres. Eso se hace con contexto. Te cuento cómo lo hice yo, paso a paso, y te voy a poner un trozo real de mi contexto.md para que veas que no es humo.

Paso 1: La conversación en Claude Chat (definiendo el problema)

Antes de tocar Claude Code, me senté con el Claude Chat normal. Fue una conversación, no un comando. Le conté: «Oye, quiero una herramienta que scrapee una URL y me dé títulos y descripciones para SEO». Me fue haciendo preguntas: ¿cuántas variantes?, ¿qué criterios?, ¿qué longitud? Yo le respondía con mi expertise: «Los títulos tienen que llevar la palabra clave lo más a la izquierda posible, máximo 60 caracteres, sin mayúsculas innecesarias, sin emojis… Eso a Google no le gusta, ¿vale?».

Paso 2: El archivo contexto.md: esto es la biblia

Cuando tuve claro el diseño, le pedí: «Genérame un archivo contexto.md con todas estas reglas». Ese archivo es lo más importante. Ahí puse ejemplos de lo que quiero y de lo que NO quiero. Mira un fragmento:

## REGLAS PARA TÍTULOS SEO
- Longitud máxima: 60 caracteres. Priorizar siempre la keyword al inicio.
- NO USAR: emojis, mayúsculas excesivas, signos de exclamación múltiples (!!).
- Estructura deseada para 3 variantes:
  1. **Informativa:** [Keyword] + [Servicio/Zona] + [Beneficio breve]. Ejemplo BUENO: "Cerrajero en Gijón 24 Horas – Apertura Urgente de Puertas"
  2. **Emocional/Beneficio:** Pregunta o frase que resuelva dolor + keyword + solución concreta. Ejemplo BUENO: "¿Se te Quedaron las Llaves Dentro? Cerrajero en Oviedo Resuelve en 15 Minutos"
  3. **Directo/CTA:** Verbo de acción + keyword + oferta clara. Ejemplo BUENO: "Solicita Presupuesto de Cerrajería en Avilés – Gratuito y Sin Compromiso"

## REGLAS PARA META DESCRIPCIONES
- Longitud máxima: 160 caracteres. Debe ampliar el beneficio del título.
- Incluir un CTA natural ("Llama ahora", "Descubre cómo", "Solicita información").
- NO USAR: las mismas palabras exactas que el título, listas de características sin beneficio.

## EJEMPLO BUENO (Descripción para título emocional):
"¿Atrapado fuera de casa a altas horas? Nuestro cerrajero urgente en Asturias actúa en 30 minutos. Servicio 24 horas, sin recargos por nocturnidad. Llama y solucionamos."

## EJEMPLO MALO (lo que NO quiero):
"!!! CERRAJERO EN ASTURIAS ⭐⭐⭐ EL MEJOR SERVICIO ¡¡LLAMA YA!!"
-> Demasiados signos, emojis, keyword no al inicio.

Sin ese contexto, la IA solo adivina. Y si tú no tienes el expertise y le das basura, lo que te va a crear es una basura multiplicada por diez.

Paso 3: Dar permisos y dejar que la IA construya (y se equivoque)

Creé una carpeta, metí el contexto.md dentro y se lo pasé a Claude Code. A partir de ahí, mi trabajo fue darle permisos y guiarle. «Prueba a cambiar esto», «aquí hay un error, revísalo». Por ejemplo, el primer intento de scrapeo fallaba con páginas que tenían cierto tipo de JavaScript. Tuve que decirle: «Oye, esto no está funcionando, ¿puedes probar con otra librería o método?». Yo no escribí una línea de código. Ella construyó todo. Yo solo supervisé.

De mi MacBook a Internet: cómo publiqué la herramienta sin servidores (y el problema de CORS)

La desarrollé en mi MacBook en casa, pero la quería usar también desde la oficina. Y aquí viene el primer problemón técnico de verdad.

Local vs. Producción: el muro de CORS

En local, todo funcionaba perfecto. Pero cuando la subí a la nube, empezaron a saltar errores. ¿El motivo? CORS. Básicamente, los navegadores no dejan que una página web (mi herramienta en Vercel) haga peticiones a cualquier otra página (la URL que quiero scrapear) por seguridad. Es como si un vigilante te dijera: «Tú no puedes entrar aquí a coger datos».

La solución cutre (pero funcional) que implementamos

Después de darle vueltas con Claude, la solución fue crear un pequeño proxy en el propio backend de la herramienta. En vez de scrapear directamente desde el navegador del usuario, la petición va primero a mi servidor en Vercel, y desde ahí sí se hace el scrapeo. Es un parche, no es lo más elegante del mundo, pero para mi volumen de uso, funciona. Prioricé lo funcional, ¿vale?

El stack simple: VS Code + GitHub + Vercel

El proceso final fue sencillo. Desde VS Code, subí el proyecto a GitHub. Luego, conecté ese repositorio a Vercel. En dos clicks, Vercel se encargó de todo. Ahora mi herramienta vive en un dominio *.vercel.app. Para esto, es más que suficiente. Es gratis y no requiere mantenimiento.

¿Cuándo dejaría de ser suficiente? Si tuviera mil usuarios al día o necesitara una base de datos. Pero para automatizar mi trabajo diario, es perfecto. No necesito más.

Lo que la IA no hace (y por qué mi hora de ahorro no es magia)

Que me ahorre una hora al día no significa que mi trabajo sea automático. Es crucial entender los límites, porque si no, esto parece magia y no lo es.

  • La supervisión humana no es opcional: Yo reviso cada título y descripción que genera. A veces, la IA se pasa de listilla y propone algo que técnicamente está bien pero que suena a robot. Lo cambio. Una herramienta así no reemplaza al profesional, le da superpoderes. Pero el superpoder lo tienes que usar tú.
  • Garbage in, garbage out: por tu expertise paga la IA: Esto es clave. Yo le di un contexto de alta calidad, con mi conocimiento de años. Si tú no sabes qué es un título SEO decente, la herramienta no te va a salvar. Como digo siempre: si tú le das basura, te devolverá basura multiplicada por diez.
  • Las limitaciones reales: esto no hace link building ni tiene café con Google: Esta herramienta me ayuda con una tarea repetitiva. Punto. No hace link building, no negocia colaboraciones, no entiende los últimos cambios del algoritmo de Google. Ese sigue siendo mi trabajo. La IA es un asistente brillante, pero no es un socio.

Tú también puedes hacerlo: mi framework para crear tu primera herramienta con Claude Code

Si esto te ha picado la curiosidad, aquí tienes mi método para que empieces. No es complicado, solo tienes que cambiar el chip.

Empieza con un dolor concreto, no con una idea grandiosa. No pienses en «voy a hacer el nuevo ChatGPT». Piensa en «odio tener que extraer los H2 de cada artículo que leo, ¿puedo automatizarlo?». Mi herramienta nació de la pereza de optimizar 50 URLs.

Prototipa en Claude Chat antes de tocar Claude Code. No te lances a la terminal. Habla con Claude como si fuera un compañero. Explícale el problema, discute soluciones. Cuando lo tengas claro, pídele que te prepare el contexto.

Prioriza lo funcional sobre lo bonito (el diseño puede esperar). Mi herramienta tiene el diseño por defecto que genera Claude. Sé que mucha gente diría «qué fea». Pero funciona perfectamente. Primero haz que funcione, luego ya le pondrás bonito si te sobra tiempo.

Comparte el resultado, aunque sea en un dominio .vercel.app. No la guardes solo para ti. Súbela a Vercel y comparte el enlace. Obtener feedback real es la mejor forma de mejorar. Además, ver que algo que creaste está vivo en internet, motiva para seguir.

¿Vale la pena el esfuerzo? Mi balance después de meses usándola

Llevo usando esta herramienta a diario durante meses. ¿Mereció la pena el tiempo que invertí en crearla? Absolutamente, y por tres razones que no son teoría.

El ahorro de tiempo real (y cómo lo reinvierto). La hora que me ahorro cada día no es teoría, la siento. Es una hora menos de trabajo monótono. Esa hora ahora la invierto en partes más estratégicas o, simplemente, en no terminar tan quemado al final del día. Es un impacto directo en mi productividad y mi bienestar.

El aprendizaje lateral: ahora entiendo conceptos de programación. Yo no sé programar, ¿vale? Pero tras construir esto, entiendo qué es un frontend, un backend, una API, CORS… He aprendido más sobre tecnología haciendo esta herramienta que en años de usar otras hechas por terceros. Ese conocimiento lateral es invaluable.

El efecto multiplicador: ya tengo 3 herramientas más en camino. Una vez que ves que es posible, no paras. Ahora tengo en mente una para analizar densidad de keywords y otra para generar briefings de contenido. El primer proyecto es el más difícil. Después, es una cadena. Te das cuenta de que puedes moldear la tecnología para que se adapte a ti, y no al revés.

Así que mi recomendación es clara: deja de consumir vídeos pasivos sobre IA y ponte a construir algo, aunque sea pequeño. La verdadera potencia no está en lo que otros te muestran, sino en lo que tú eres capaz de crear para resolver tus propios problemas. Es el futuro del trabajo con IA, y está al alcance de tu teclado.

¿Te animas a intentarlo?